Despertarse con una mamada
Con mi esposa en la cama prácticamente no hay tabúes y siempre probamos algo nuevo. Hace poco, estábamos visitando a sus padres y me desperté por la noche con una erección y empecé a masturbarme, mirando el culo desnudo de mi esposa. Ella dormía sobre un barril de espaldas a mí, con las rodillas dobladas y su culo estaba en un estado tal que podía ver ambos agujeros. Mientras me masturbaba, empecé a acariciar su culo y a tocarle ligeramente el ano con el dedo. Tenía muchas ganas de hacer anilingus y, bajando, empecé a penetrar y lamer el agujero anal de mi esposa con la lengua. Empezó a gemir en primavera y me puso tan cachondo que le pulí el culo como nunca antes y, sin controlar mis emociones, entré en el culo de mi esposa con mi miembro y, tapándole la boca con la mano, empecé a follarla profundamente. Cuando Yana se despertó, empezó a gemir y terminó primero. Continué follando profundamente el ano de mi novia y cuando sentí la oleada del orgasmo, terminé en la boca de Yana con una gran cantidad de semen, que ella tragó... ya no querían dormir y follamos analmente unas cuantas veces más en diferentes posiciones.
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